Este reconocido físico, candidato a Premio Nacional de Ciencias 2007, afirma que los principales desafíos de la Física chilena pasan por mayor financiamiento, formación masiva de postgrado y trabajo multidisciplinario. En 1991 Vogel estuvo como Profesor Visitante Fulbright en Johns Hopkins University, oportunidad en la que conoció al Senador J.W.Fulbright.
Eugenio Vogel se enamoró de la Física a los 15 años. Estudiaba en el Liceo público Lautaro, en el sur de Chile, cuando su profesor de Física lo entusiasmó con el estudio de esta ciencia a través de largas conversaciones y la disposición de su biblioteca personal. Ese verano revisó todos los libros y cuando volvió a hacer el curso siguiente ya había leído todo lo que tenía que aprender de física durante la enseñanza media.
Desde entonces nunca la dejó. Estudió Licenciatura en Física en la Universidad de Concepción y en 1972 se graduó como Master of Arts en Johns Hopkins University, donde también obtuvo su Doctorado en 1975. Unos años antes, en 1968 había comenzado a hacer clases. Hoy sigue en las aulas como profesor titular en el Departamento de Ciencias Físicas, Facultad de Ingeniería, Ciencias y Administración, de la Universidad de La Frontera, en Temuco.
“Desde siempre he estado ligado a la docencia y a la investigación”, enfatiza el Dr. Vogel. Y es que para él, la gracia de la Ciencia es que nunca se termina de aprender y descubrir.
Con esta premisa y con la inquietud de abordar un problema en conjunto, se contactó con su ex Profesor de tesis en Johns Hopkins University a comienzo de los años 90. “Le conté la idea que tenía en ese momento y la encontró fantástica. Se consiguió el apoyo, las cartas y comencé la postulación a la beca Fulbright”.
Estuvo tres meses como Profesor Visitante en la misma Casa de Estudios que lo había recibido en su juventud. “Hicimos lo que queríamos hacer, no resultó tan brillante como habíamos estimado, sin embargo, esa investigación me permitió iniciar otra etapa de mi trabajo. Cuando estuve allá aproveché la independencia que uno obtiene con una Beca Fulbright, el estar en un lugar de excepción y con una tremenda biblioteca a disposición. Además tienes cantidad de profesores con los cuales conversar y lo aproveché muy bien”.
El recuerdo que más marcó ese periodo en Estados Unidos fue conocer al Senador J.W. Fulbright en Washington DC, con motivo de su cumpleaños número 80. “Fue una experiencia inolvidable. Estábamos ante uno de los hombres más preclaros del siglo XX. Me impresionó su vitalidad y su discurso. Hasta ese momento yo sabía poco, pero ahí comencé a leer más acerca de él. Lo que más me llamó la atención es que fue Rector de la Universidad de Arkansas tan joven, a los 34 años”, relata Vogel.
Para el Profesor Eugenio Vogel una de las cosas que más le impresionan del Programa instaurado por el Senador Fulbright en 1946, es que la mayoría de los que han sido Fulbrighters han regresado siendo un gran aporte a sus países. “Creo que la experiencia es fantástica y es una muestra de cómo se pueden hacer las cosas para lograr entendimiento en el mundo. La gente que tiene la posibilidad de postular a una Fulbright sin duda se beneficia muchísimo, al igual que su país. Yo volví con una línea de investigación nueva y además tuve la posibilidad de proyectarme”, enfatiza.
Eugenio Vogel ha sido investigador de forma ininterrumpida en los últimos 20 años en 9 proyectos Fondecyt; ha participado en más de seis proyectos de colaboración internacional, y ha sido parte de tres Proyectos Núcleo Científico Milenio (http://www.mideplan.cl/milenio/concursos). Ha recibido diferentes distinciones y premios, entre los que se encuentran el Premio Universidad de Concepción, Gilman Fellowship, Beca de Periodo Sabático de la Fundación Andes y “Medalla Rectoría” Universidad de La Frontera, entre otros.
En la actualidad, el Profesor Vogel tiene tres líneas de Investigación. La primera, una de las cuáles está descontinuando, está relacionada con el llamado efecto Jahn-Teller, una interacción que ocurre en materiales que tiene que ver con las vibraciones de los mismos y cómo esto afecta las propiedades ópticas.
“La segunda, que ha sido muy fuerte, es magnetismo, que trabajamos en el Núcleo Milenio que acabamos de empezar. En esta área estamos trabajando el magnetismo a pequeña escala, nanomagnetismo. Ahí hemos estado fuertemente abocados a entender el magnetismo, por ejemplo, en unos pequeñísimos tubos magnéticos que tienen una fenomenología novedosa, pero además, potencialmente, varias aplicaciones en biología”, comenta el Investigador. Una de las aristas que trabajan es la posibilidad de hacer tubos magnéticos, guiarlos dentro del cuerpo a través del torrente sanguíneo y llevar un fármaco a un órgano afectado. “El fármaco es responsabilidad de otro grupo, nosotros estamos abocados al ‘vehículo’. Aunque de todas maneras trabajamos con algunos biólogos y químicos”, agrega.
La tercera línea es la física estadística: “Es hija de la termodinámica y se liga un poco al magnetismo. Y esto se ha relacionado recientemente a áreas emergentes como la Teoría de la Información, que se está desarrollado muy vigorosamente en el mundo. Esta última componente la estoy viendo actualmente como aprendiz y la estoy trabajando con alumnos de Temuco y con colegas argentinos”.
Con un horario ordenado y actividades bien programas el Profesor Vogel compatibiliza sin problemas la investigación y la docencia. Dentro de sus actividades también dedica tiempo a acercar la Física a la gente a través de charlas didácticas, con experimentos y proyecciones. “Eso vino de manera natural con la profesión. Es cierto que a no todos mis colegas les gusta la difusión, pero a mi sí. El Proyecto Núcleo Milenio incluye educar a la comunidad, por eso damos charlas a público en general y a periodistas”.
Eugenio Vogel también ha dirigido varias tesis a nivel de pregrado y postgrado para alumnos de Física e Ingeniería Civil Electrónica, además de integrar varias comisiones de exámenes de alumnos de doctorado de universidades de Chile, Argentina, México e Italia, lo que le da propiedad a la hora de hablar de los nuevos físicos.“Veo bien a la nueva generación de físicos. Es curioso, pero el nivel que tiene la física y las ciencias en general en Chile es bueno. Lo que nos falta definitivamente es duplicar la inversión en Ciencia y Tecnología. Y eso no es sólo un mal de país, es un mal de Latinoamérica completa”, asegura.
Para el Dr. Vogel los desafíos de la física de hoy pasan por aunar los esfuerzos que se hacen desorganizadamente y mejorar el capital humano en distintas disciplinas potenciando, aún más, la formación de postgrados.
Afirma que un aporte son, precisamente, los Núcleo Milenios. Sin embargo, no hay dinero para muchos y resulta muy competitivo: se aprueban cinco o siete de más de 60 postulaciones. “Estamos hablando de un 10% o menos, entonces en el camino se quedan muchos de estos grupos que habría que buscar la forma de integrarlos más”, señala Vogel.
“Ahora se habla mucho de este concepto de innovación, de la teoría del clúster. Pero para trabajar en estos clústeres se necesita gente de muchas disciplinas. Y creo que a nosotros nos está llegando esta teoría muy temprano, cuando aún no tenemos cuadros fuertes en todas las áreas. Necesitamos aún muchos más Doctores, Master y especialistas en áreas diversas. A veces pensamos que una tendencia de moda va a solucionar nuestros problemas, pero lo que realmente va a solucionar nuestros problemas nacionales es un compromiso con el conocimiento a todo nivel”, asegura el Académico. |